domingo, 19 de mayo de 2019

fragmentación social y familiar


El reconocimiento de las nuevas formas de familia en Colombia y su construcción jurídico-social


Escobar Delgado, R. A. (2017). El reconocimiento de las nuevas formas de familia en Colombia y su construcción jurídico-social. Dialogos de Saberes, (46), 143–159. Retrieved from http://search.ebscohost.com.bibliotecavirtual.unad.edu.co/login.aspx?direct=true&db=a9h&AN=127531036&lang=es&site=eds-live&scope=site

Una visión histórica sobre el desarrollo del concepto de familia
Hoy el concepto de familia es trascendente y controversial en el contexto de la normatividad, porque las teorías jurídicas lo han tratado tangencialmente o lo han reconocido desde la tradición, sin llegar a dar luz sobre aspectos como su composición, su estructura y los límites del mismo concepto, como bien lo anota Muñoz (2014), de ahí que solo se la defina como el núcleo fundamental de la sociedad, pero sin abordar las dificultades de su composición.

Dice Muñoz (2014), citando a Roudinesco (2005), que pueden distinguirse tres períodos evolutivos en el concepto de familia. Uno inicial, basado en la tradición, que aseguraba la transmisión de los patrimonios. Esto es, un acuerdo, “un arreglo” que nada tenía que ver con las relaciones afectivas o sexuales de los contrayentes. Acuerdo que complacía o se plegaba a la autoridad de los padres.

Un segundo momento, en la modernidad, cuando se involucra lo afectivo, el amor y la reciprocidad de los deseos, la división en las obligaciones y la educación de los hijos como ideales de los Estados; y un tercer período, a finales del siglo XX y principios del siglo XXI, donde se habla de la “familia posmoderna”, en la que se unen dos sujetos, temporalmente, para satisfacerse sexualmente y establecer relaciones íntimas, período en el cual se visibilizaron los problemas asociados al ejercicio de la autoridad y que condujo al incremento de los divorcios, las separaciones y las recomposiciones conyugales.


La forma de prevención del aspecto dado el artículo frente al sistema familiar y el contenido de las lecturas del curso.

Hay, en el mundo actual, un cambio en la composición y dinámicas de las familias, con un acento sobre los intereses de los individuos más que sobre los familiares. Cambios que se manifiestan en las relaciones y en los principios rectores del ordenamiento jurídico, como expresión de esas nuevas realidades y como respuesta a las necesidades individuales de esas personas

Cuando se hablaba de la familia, dice Navarro (2009), como célula básica de la sociedad, se hacía referencia a la familia nuclear, heterosexual y a la descendencia surgida de la relación entre un hombre y una mujer, lo que invisibilizaba y deslegitimaba otro tipo de familia. Afirma Gómez Arias (2004), al hablar sobre cómo las concepciones de familia se han ido “tergiversado” con el pasar del tiempo, que anteriormente el único concepto que existía dentro de lo “normal” estaba basado en una pareja heterosexual compuesta por hombre y mujer.
En medio de los profundos cambios que sufre la sociedad actual se habla, frecuentemente, de “la crisis de la familia”, a partir de las acciones civiles para la protección de los derechos de las familias homoparentales y de las otras formas de familia, así como sobre la búsqueda de solución a los prejuicios que emanan de ellas. Muchas personas aún conciben la familia, única y verdadera, como ese núcleo formado por un hombre, una mujer y unos hijos, unidos por lazos de consanguinidad. No obstante, la realidad ofrece una perspectiva completamente distinta.



Hay autores, como Castellar (2010), que afirman que las nuevas formas de familia (la familia homoparental entre ellas) no deterioran la institución familiar sino que la transforman, al contribuir con elementos de juicio que desnaturalizan el sentido de los vínculos familiares y amplían las capacidad de entendimiento de las nuevas unidades culturales que aquellas aportan y que permiten analizar la familia como institución social con muchas variaciones, de acuerdo con los cambios vividos en la modernidad.

·         Proyección del ejercicio ético del psicólogo ante la temática del artículo.  La intervención familiar implica el ejercicio de competencias con gran incidencia en la vida de las personas. Así, resulta fundamental que las instituciones y profesionales reconozcan estas cuestiones y las incluyan en sus programas de formación profesional junto a la creación de instrumentos de reflexión crítica sobre la ética de la atención a la familia.
La ética en la atención a la familia e infancia se enmarca dentro de la ética de la intervención social. Como han señalado diversos autores, la reflexión ética siempre ha sido una cuestión presente en la profesión del Trabajo Social (Reamer, 1998). Así mismo, Idareta (2013) afirma que en relación a las cuestiones éticas, la práctica a del Trabajo Social ha estado influenciada por el contexto histórico-filosófico vigente en cada época histórica. El autor destaca los temas actuales de la ética en el campo del Trabajo Social:

















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